cuatro-amigos-por-un-mismo-sueo

Con la vista al frente, como presintiendo la ruta, parten a encarar el futuro de interminable asfalto, concreto y ripio que les depara nuevos amigos y experiencias enriquecedoras.  Es el primer viaje largo de uno de ellos, Clovis Ferreira, el mayor de todos, 72 años y al mismo tiempo el con menos experiencia, tres años sobre la máquina, una honda Shadow Spirit modelo 2011.

Las infaltables vicisitudes de la ruta lo ponen en el predicamento de una falla en la bomba de combustible a la altura de Paisandu, prontamente socorrida por los compañeros de ruta, que ya en ese momento forman un equipo cohesionado y unido, como cadena a piñón, en movimiento pero inseparables.El capitán del grupo es Sandro Custodio, que salió desde Rio Grande do Sur en su Honda Shadow Aero 2006, fiel maquina que lo a acompañado por interminables rutas e historias, este camino hasta el sur del mundo es largo, pero no nuevo, razón por la cual el es el líder. 43 años de edad, miembro de C.A.M.A.(Centro de Ayuda al Motero con Averías)  y funcionario del poder judicial, en el área informática, lleva 15 años sobre las dos ruedas, un gordo alegre y al mismo tiempo serio cuando hay que serlo, comprometido con la “misión2″ que se le a encomendado, guiar a sus compañeros hasta donde se termina el mapa de América del sur.

Como ya dijimos la ruta es larga y representa serios desafíos, que deben ser afrontados, con una maquina resistente y tenaz, como la que pilotea Gilson Miranda, también funcionario del poder judicial en Rio Grande Do Sur. A sus 50 años y mas conocido por lo colegas como “Don Huapo” este motociclista monta una Yamaha 630 Enduro, maquina mas que adecuada para recorrer los 4045 Km que separan su ciudad de la meta, la ciudad de Ushuaia, en la Tierra de Fuego Argentina.

Es el camino una serpiente interminable, que envuelve ciudades, villas y paisaje variados captados y absorbidos por los ojos de  nuestros amigos y devorada por las ruedas de sus maquinas. La naturaleza los rodea, para momento mas tarde adentrarse en el artificio de la cuidad, la novedad de otras gentes, calle interminables y la bienvenida de otros colegas que los esperan y también llevan el mismo rumbo, es una cadena interminable de acontecimientos, abrazos, para bienes, apretones de manos recias, curtidas en el acelerador, freno y embrague de las maquinas, que al mismo tiempo son el elemento común que los une en esta hermandad sin banderas o patriotismos, sin “orgullos nacionales”, por que los motociclistas como grupo son una Nación por si mismos. Son familia y al mismo tiempo un país sin territorio lo que les da la ventaja de que todos los territorios donde ruedan son suyos. Donde rueda uno ruedan todos.

Tal lección de vida en dos ruedas no es una ocurrencia de quien escribe, esta sustentada por experiencias veraces y solidas como la de Seu Coraza, hombre leyenda de las motos en el Uruguay y mas aun en su ciudad de origen, Melo. Se le reconoce por su amplia humanidad, sentido del deber con quien lo necesite, el abraso franco y la palabra justa. De 57 años de edad, este amigo lleva toda la vida y probablemente un millón de kilómetros o mas sobre las dos ruedas. En esta oportunidad conduce una Honda Falcon 400cc. Retirado de la policía de su país, es todo un señor, padre y abuelo, fundador de “motos Arachapa”  y leal participante de toda reunión que se presente a como de lugar.

Al final, Se cumple la meta esperada, se llega al evento “ Séptimo Encuentro Internacional de motoviajeros del Confín del Mundo”. Caras conocida unas mas que otras, amistades renovadas y otras iniciadas, todo esto en ambiente de solidaridad que significa pertenecer a un grupo de persona unidas, por una pasión en común, por un ideal mutuo y compartido por todos, el derribar fronteras comunicados en el amor al motociclismo.

Comments

comments