dos trastornados dos locos por el mundo

Larga y sinuosa linea que marca destinos, metas o motivaciones enteras en pro de un desafío. Caprichosa como solo ella puede serlo, se extiende frente a nuestros ojos llena de rasgos vivos, unos mas desafiantes que otros.

Hay que conocerla para establecer esa relación de odio/amor ( mas amor que odio) que de alguna manera marca a aquellos que metro a metro la recorren.

Es LA RUTA esa inestable desconocida de siempre que puede ser al mismo tiempo rutina y sorpresa a cada giro de rueda, ese imán que atrae con una fuerza incontenible.

Es lo que pasa y sigue pasando cada día con los que de una u otra forma se relacionan con este ente vivo, que es al mismo tiempo vena que transporta gentes e ideas, anhelos y sueños, paisajes y realidades. La Ruta lo es todo mientras estamos en ella y cuando no estamos no es nada, solo una linea en el suelo sin identidad ni función. La ruta y el viajante son seres separados de existencia dependiente, no existe el uno sin el otro.

Julian y Mateo son los dos Amigo/Hermanos que se tomaron de manera personal el desafío de la ruta. La meta es Alaska partiendo desde el lugar donde se termina el mapa al sur de casi lo mas al sur que se puede estar. La mítica Ushuaia, que en sentido contrario también es meta para muchos viajeros, en esta oportunidad “invierte su identidad” para transformarse en punto de partida para estos motoamigos, que cargados de valor, esperanza y una buena cuota de intrepidez inician este desafío personal, que en un grado importante nos hermana a todos con el deseo de verlos cumplir con sus cometido.

La partida se dio el día primero de Abril. Montados en sus leales maquinas se hicieron a la ruta.

Julian en una Transalp 650cc y Mateo en su KLR 650cc. Maquinas que junto a sus pilotos enfrentaran una larguísima ruta, llena de detalles, unos mas gratos que otros, que formaran la historia de este viaje.

Julian

Muy experimentado piloto, monta su Transalp 650 con la confianza que regalan los años y las extensas rutas sobre las dos ruedas.

es el sueño del pibe, largamente acariciado y planificado inicialmente por un grupo de amigos que por diferentes razones se fue descolgando del viaje”

La idea inicial, que se cumplió, consistía en partir el día primero de Abril como homenaje a los veteranos de las Malvinas.  Allí estuvieron con sus amigos, rindiéndole los honores y dedicándoles esta travesía.

Como mucha veces ocurre, los medios económicos son determinantes en la realización de iniciativas de este tipo, todo es gasto y no se pretende percibir ingresos por lo que se esta haciendo. En el caso de Julian, recurrió a la venta de un vehículo y el arriendo de una propiedad para solventar este desafío.

Conocemos a Julian de manera personal, por lo que confiamos en su pericia y experiencia, su calidad humana y su capacidad para enfrentar lo que la ruta depare a estos “trastornados”

Mateo

Joven y entusiasta se sumo al viaje cuando se entero de la idea de Julian, al saberlo solo no quiso mas que participar en esta aventura, que en su caso personal representa un gran conjunto de experiencias nuevas, gentes y lugares, vivencias varias y lecciones que de una u otra forma te hacen crecer.

Siempre me llamaron la atención las motos y cuando me dijo, Julian, que se le estaba disolviendo la posibilidad de viajar me ofrecí a acompañarlo.”

siempre que viajo llevo la bandera de mi ciudad Tolhuin.

Bastante trastornados somos, el objetivo es ir y volver, muy pocos lo han hecho y no tenemos registro de ello. En lo personal lo mas lejos que e llegado es hasta Mar del plata y prácticamente no tengo experiencia en moto”

Mateo se compro, recurriendo a ahorros personales, su Krl 650, con todo el entusiasmo de la nueva experiencia por vivir.

Confiamos en el cuidado de quien, sin toda la experiencia requerida afrontara este desafío con buen tino y mesura, junto a la experta compañía de un rutero con muchos kilómetros en el lomo.

El Viaje

En “números redondos” son 25.000 Kilómetros a recorrer, esto si hacemos una linea recta desde el inicio hasta el final de la ruta, multiplicados por dos si pensamos que es un viaje de de ida y vuelta. Pero estas cifras no son reales al contrastarlas con el terreno mismo. No son mas que una referencia poco certera de lo que implica todo el recorrido, plagado de caminos no siempre transitables de manera cómoda o eficiente.

En este caso, y que “santa geometría” nos perdone, la distancia mas corta entre dos puntos no es la “linea recta”. Mas aun si pensamos que el no seguir la recta es lo que hace al viaje mismo, mas colorido y cargado de experiencias.

El plan consiste , a groso modo, en hacer la ida por el Pacifico y la vuelta por el Atlántico, factor que nos confirma que esos 50.000 Kilómetros no son nada en comparación con la “ruta real”, pretendiendo de esta manera abarcar la mayor cantidad de territorio posible.

El entusiasmo y las energías están a tope, las expectativas son auspiciosas para nuestros admirados amigos. No nos queda mas que desearles el mayor de los éxitos y las mas gratas experiencias en su extenso periplo.

Buenas rutas y mejores vientos hermanos.

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